EL MENSAJE SUBLIMINAL
A partir de los años 50, los publicistas idearon un nuevo sistema para llamar la atención del consumidor de una forma discreta e inesperada. A esto se le llama mensaje subliminal y las personas inconscientemente no nos damos cuenta de lo que ocurre en un anuncio publicitario con estas características. Sin embargo, sí que nos repercute por ejemplo a comprar más de un producto, a incitarnos a relacionar su producto con cosas de la vida cotidiana, etc.
A pesar de que hoy en día está prohibido utilizarlo siguen apareciendo en muchos anuncios de vino o de cervezas donde te incitan a beber con algunos rasgos de contenido sexual e incluso en el contenido de anuncios relacionados con niños, aunque no sólo en anuncios, sino que también podemos verlos en películas de dibujos animados para niños donde algunos mensajes subliminales son de contenido adulto y aparece alguna escena o imagen de la que pasamos desapercibidos. Y esto ocurre
Muchos estudios han descubierto que esto es utilizado para manipularnos por medio de la televisión y otros sistemas. EE UU, lo utiliza por ejemplo haciéndonos ver que es el país bueno y seguro, y todo esto lo vemos a través de las películas, salvando la tierra de una catástrofe, guerra o invasión.
En el vídeo de la publicidad subliminal aparece un estudio en el cual hacen la comparación de una imagen y otra, en la primera aparecía de forma desapercibida un palo erecto mientras que en la otra aparecía la misma imagen sin este retoque, al enseñarla a las personas casi todas les llamó la atención la primera imagen sin que nadie les contase el secreto que ésta abarcaba.
Otro muy famoso también es el de una película en la cual le añadieron entre imagen de forma disimulada unas palomitas y unas coca colas y se descubrió que las compras de estos dos productos aumentaron excesivamente.
Aquí vemos algunos ejemplos con esta publicidad:
En conclusión, hemos vivido y seguiremos viviendo con este tipo de contenido de manipulación del cual muchos somos inconscientes del riesgo que esto conlleva.
Eloy Ortega Hernández
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